Uruguay y la política comercial en la nueva realidad internacional: el caso de TPP y AP


Uruguay requiere recuperar su capacidad de acción sobre la política comercial para alinearla con los intereses nacionales del país. Actualmente, el TPP (Trans – Pacific Partnership) y la AP (Alianza del Pacífico) son procesos que ocurren a nivel de la economía internacional que impactan sobre el país y demandan una respuesta que permita compensar efectos negativos y desarrollar nuevas oportunidades.


 

El análisis de estos nuevos procesos de integración preferencial plurilateral, junto con las amenazas, desafíos y oportunidades que plantean, fueron el objeto de estudio de un programa de trabajo cuyos resultados se presentan en el libro “Nuevos acuerdos comerciales en el Pacífico: oportunidades y amenazas para Uruguay”, co-editado por “Pharos” de la Academia Nacional de Economía y el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales.

Los procesos de integración en mega acuerdos que armonizan, profundizan y amplían un conjunto de acuerdos comerciales preexistentes son una característica de la época. Se trata de lo que en la literatura se denomina la multilateralización del regionalismo. Tanto el TPP como la AP constituyen ejemplos contemporáneos en esta dirección y plantan la posibilidad de iniciar una nueva metodología de acción.

Los resultados obtenidos al aplicar un modelo de equilibrio general computable (EGC) muestran que la mayoría de los países que no integran el TPP se ven perjudicados por la concreción del mismo, principalmente por la caída de las exportaciones hacia los países integrantes del TPP. Se trata de efectos de desvío de comercio convencionales. Uruguay se encuentra dentro de ellos. La finalización del TPP y la AP podría suponer una caída en las exportaciones uruguayas de bienes agrícolas y alimentos de 0,29% en términos reales, y una caída del PBI real del 0,045% anual. La caída de bienestar de Uruguay está asociada a una pérdida de mercado para sus exportaciones, especialmente hacia México, Colombia, Estados Unidos y Japón; y concentrada en productos de exportaciones tradicionales como son los lácteos, carne y alimentos y en algunos productos manufacturados como químicos y autopartes.

Se evaluaron asimismo diferentes estrategias alternativas de Uruguay para compensar la exclusión de los procesos de integración en el Pacífico (TPP y AP). Ingresar al TPP no solo compensa las pérdidas sino que permite una expansión de la economía en relación al escenario base de exclusión a los acuerdos. Le sigue en orden de impacto integrarse a la AP y en tercer término tener un acuerdo bilateral con Japón. Es de destacar que estas últimas estrategias (AP y Japón) dan resultados muy similares, y el orden de impacto puede cambiar en función del criterio utilizado para evaluarlo (comercio, producto o bienestar).

Por último, en el trabajo se realiza un estudio más detallado del acceso al mercado en bienes. Se aplica este enfoque al estudio del TPP y se observa el fenómeno de la existencia de un proteccionismo residual. Se trata de un conjunto de productos que ha sido resistente a ser liberalizado aún en los múltiples acuerdos preferenciales pre-existentes. Basado en un estudio comparado de la especialización, empleando las medidas de complementariedad y rivalidad comercial, se definió una canasta de productos exportados por Uruguay factibles de ser muy afectados por la suscripción del TPP.

Se verifica que el proteccionismo residual está estrechamente asociado a la canasta de productos exportados que tiene relevancia para Uruguay. A los efectos de identificar dónde estarán los mayores impactos se combinó la velocidad y el tipo de liberalización del comercio a nivel de productos y mercados. Esto permitió identificar díadas productos-mercados en donde Uruguay puede enfrentar problemas de acceso (por ejemplo en productos pecuarios carne y lácteos) y se requiere una política comercial de “control de daños” para el corto plazo. Esta política puede utilizar los acuerdos preferenciales vigentes con algunos miembros del TPP y la AP (Chile; Perú, Colombia y México con los TLC dentro de la ALADI, Japón y Estados Unidos con el SGP).

La primera gran conclusión del trabajo es que Uruguay debería seguir la línea de acercamiento a través de la profundización de acuerdos comerciales preferenciales existentes con los países de la AP (Chile, Perú, Colombia y México), a la vez de iniciar paralelamente un proceso de ingreso a la AP. En relación al TPP, lo posible en el corto plazo es seleccionar una lista corta de países (Vietnam, Japón, Malasia, Singapur) con los cuales suscribir acuerdos comerciales preferenciales bilaterales. La segunda recomendación que se deriva de los resultados sobre impactos y acceso al mercado, es que se debería priorizar la mejora en el acceso al mercado para la canasta de productos agropecuarios exportados por Uruguay. Se trata de mercados muy protegidos donde los países rivales ampliarán su acceso en los próximos años. Por último, se resalta la necesidad de recuperar la capacidad de acción sobre la política comercial para alinearla con los intereses nacionales del país.

 

Por Ignacio Bartesaghi, Carmen Estrades y Marcel Vaillant
Esta nota fue publicada originalmente en Montevideo Portal


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